Sobre la pintura (I)
La mente de un pintor debe ser como un espejo, que siempre toma al color del objeto que refleja y está completamente ocupado por la imágenes de tantos objetos como tenga delante. Por lo tanto, debe saber, oh pintor, que no podrá ser bueno si no es el maestro universal capaz de representar con su arte todas las formas producidas por la naturaleza. Y no sabrá como hacerlo sino las ve y las retiene en su mente. Por ello mientras pasea por el campo, preste atención a diversos objetos, contemple ahora esto, ahora aquello, haciendo acopio de diversos elementos seleccionados entre otros de menor valor.
Pero no haga como algunos pintores, que, cuando están cansados de ejercitar su imaginación, intentan olvidarse del trabajo y hacer un poco de ejercicio caminando, para relajarse; la fatiga permanece en su mente, que no aprehende los objetos que ve [a su alrededor]. Incluso cuando se encuentran con algún amigo o familiar al que saludan, su percepción es la misma que si hubiesen visto aire vacío.
La pintura supera todas la obras humanas por las sutiles consideraciones que le son propias. El ojo, la ventana del alma, es el principal medio por el que el sentido central puede apreciar de forma mas completa y abundante las infinitas formas de la naturaleza; el segundo es el oído que adquiere dignidad al escuchas las cosas que el ojo ha visto. Si historiadores, poetas o matemáticos no hubiesen visto cosas con sus ojos, no podrían explicarlas en sus escritos.
Y si el poeta narra una historia con su pluma, el pintor con su pincel puede explicarla mas fácilmente, con una plenitud mas simple y menos tediosa de comprender. Y si el poeta considera que la pintura es poesía muda, el pintor podría decir que la poesía es pintura ciega. ¿Cuál es el peor defecto? ¿La ceguera o la mudez? Aunque el poeta es tan libre como el pintor en la invención de las ficciones, estas no resultan tan satisfactorias para los hombres como los cuadros, porque, aunque la poseía puede describir formas, acciones y lugares con palabras, el pintor trabaja con la similitud real de las formas para representarlas. Ahora díganme qué esta más cerca del hombre real, ¿el termino “hombre” o la imagen del hombre? El termino “hombre” difiere en países diferentes mientras que su forma nunca cambia, tan solo con la muerte.
Aunque se pueda pronunciar o escribir una descripción exacta de las formas, el pintor puede representar de tal modo que parecerán vivas, con la luz y la sombra que muestran la expresión de un rostro; lo que no se puede conseguir con la pluma, se puede obtener con el pincel.















julio 11th, 2010 at 0:05